Exantema

Un exantema cutáneo puede deberse a las causas más diversas. Para obtener una mejor visión general, en medicina se distingue entre el exantema agudo y el crónico. La forma aguda recibe, por lo general, el nombre de dermatitis (de «derma», raíz griega que significa piel), y la crónica se denomina normalmente eccema.

Síntomas

Manchas, vesículas, pústulas y ronchas de diferente tamaño e índole.

Exantema agudo

La piel puede reaccionar ante un gran número de patologías distintas. Sobre todo las enfermedades infecciosas de naturaleza vírica o bacteriana desempeñan un papel clave en el origen de las afecciones de la piel.
• Los exantemas son característicos de las enfermedades infantiles típicas como el sarampión, la varicela, la rubéola o la escarlatina, en los que se forman las conocidas alteraciones en la piel, como, por ejemplo, manchas, pápulas o un enrojecimiento superficial. A menudo el exantema va acompañado de un intenso prurito.
• También pueden reflejarse en la piel otras enfermedades infecciosas. Así, trastornos de origen bacteriano como la amigdalitis suele ir asociada de un exantema.
• Las reacciones alérgicas tienen, por lo general, un aspecto diferente a un exantema debido a una infección. En las reacciones de hipersensibilidad, por ejemplo, al polen, el pelo de animales o el polvo, se forman numerosas ronchas -pequeñas erupciones- en la piel, que escuecen con gran intensidad. Este tipo de exantema se lo conoce como urticaria. Aveces se producen retenciones de agua, los llamados edemas. Asimismo, las mucosas también reaccionan a los alérgenos. Los síntomas característicos asociados son rinorrea (una mayor secreción nasal) y ojos llorosos e irritados.
• Los medicamentos también son con frecuencia responsables de un exantema agudo. Los síntomas del exantema medicamentoso se asemejan, por lo general, a las erupciones alérgicas. Cuando no se tolera un determinado medicamento, pueden producirse ronchas, manchas, pústulas o incluso hemorragias.

Aun cuando se realice un estudio exhaustivo de las posibles causas, a menudo no se identifica ningún desencadenante del exantema, que a menudo desaparece espontáneamente.

Exantema crónico

De las enfermedades de la piel, la más extendida y conocida es la neurodermatitis. El cuadro sintomatológico característico de este trastorno es un exantema complejo con pústulas, vesículas, pápulas y focos supurativos. También produce un intenso prurito.
Otras enfermedades, como la psoriasis, también se caracterizan por alteraciones cutáneas que tienen lugar de forma periódica.

El tratamiento de los exantemas

El tratamiento depende de la afección que lo ocasiona. A menudo el exantema desaparece espontáneamente al cabo de poco tiempo, como en el caso de las enfermedades infantiles o una reacción alérgica aguda. Si la erupción persiste, pueden aplicarse localmente remedios corno pomadas, cremas o tinturas para mitigarla. Para la mayoría de tipos de exantema deben administrarse otros productos para aliviar el prurito. En los casos más graves, el médico prescribe medicamentos que deben tomarse según sus instrucciones.
La medicina natural recomienda para los exantemas, una vez conocidas sus causas, las pomadas y los lavados con principios activos vegetales que permiten calmar los síntomas externos. Las pomadas de caléndula y hamamelis sirven para combatir el prurito. Los emplastos fríos de té de cola de caballo o manzanilla, tierra medicinal o una decocción de paja de avena también son beneficiosos. En el caso de las alergias también cabría estudiar la posibilidad de una terapia de desensibilización inespecífica. Ésta consiste en la regulación del sistema de defensas mediante productos homeopáticos específicos para cada enfermedad, a fin de ir eliminando gradualmente las reacciones inmunológicas anómalas.
Los tejidos sintéticos pueden provocar reacciones de enrojecimiento u otros síntomas de hipersensibilidad como prurito o exantema en aquellas personas de piel sensible o con tendencia a las alergias.dermatólogo

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