Eccemas de la piel grasa

El eccema seborreico

El eccema seborreico es un problema cutáneo propio de jóvenes adultos de entre 18 y 40 años. Consiste en la aparición de pequeños focos eccematosos de color amarillo rojizo principalmente en la cabeza, el cuello y el esternón, así como entre los omóplatos y los pliegues inguinales. Estos se extienden, sobre todo, alrededor de los conductos excretores de las glándulas sebáceas y pueden llegar a cubrir grandes superficies. Con frecuencia, estos focos eccematosos se convierten en una descamación grasa. A diferencia de los eccemas característicos de una piel seca o de los eccemas alérgicos, no suelen producir prurito. En invierno es usual que esta enfermedad empeore, mientras que en verano se secan los focos especialmente al exponerlos al sol, volviéndose pálidos.
No se conocen exactamente las causas del eccema seborreico. Se cree que la hiperactividad de las glándulas sebáceas, como la que se observa también en el caso de acné, contribuye a la aparición de esta enfermedad. Asimismo, también intervienen factores hormonales, así como probablemente infecciones subcutáneas de los folículos pilosos.

El tratamiento del eccema seborreico

Para tratar el eccema seborreico existen diferentes medicamentos, que suelen aplicarse localmente en forma de cremas, champús o lociones. Algunos productos con brea permiten aliviar la irritación, y aquellos con principios activos como el ácido salicílico o el sulfuro de selenio permiten desprender las escamaciones grasientas. Si el eccema es importante, suele recomendarse una terapia mediante productos con cortisona, que en la mayoría de casos se aplica localmente, es decir, sobre la piel afectada.

El eccema costroso: el eccema graso y escamoso neonatal

El eccema seborreico puede aparecer ya durante la lactancia. En este caso se le denomina eccema costroso y suele manifestarse casi exclusivamente durante los tres primeros meses de vida. Se sospecha que puede derivarse de cambios hormonales en la sangre después del nacimiento. Esta enfermedad se confunde a menudo con la costra láctea, el primer estadio de la neurodermatitis. El eccema costroso es una alteración cutánea inocua, en la que se forman costras grasas y amarillentas sobre piel enrojecida, que van extendiéndose en forma de «mapas». Normalmente las costras afectan a toda la cabeza, especialmente la coronilla, el límite de la frente con el cabello y detrás de las orejas. Una vez desprendidas las costras, aparece una piel enrojecida y con supuraciones. No debe tratar de quitarse las costras de la cabeza mientras éstas permanezcan pegadas a la piel y no se hayan desprendido ya en parte.

Los eccemas grasos y escamosos en los bebés pueden reblandecerse con aceite de parafma u oliva, así como con una vaselina especial con ácido salicílico. Los baños tibios en agua con aceite o un masaje con aceite para niños permiten curar las alteraciones cutáneas. Si el trastorno afecta a gran parte del cuerpo, el médico puede prescribir una mixtura de cinc.

mascarilla exfoliante para piel grasa