Alimenta tu piel y parecerás más joven

piel sana

Con el buen tiempo, hay quien deja de tomar algún alimento por temor a engordar. Pero no comer bien tiene un coste: la piel queda apagada y envejecida.
El aspecto de tu piel depende mucho de lo que comes. Y es que este órgano (el más extenso del cuerpo) está en constante renovación, por lo que necesita un aporte continuo de nutrientes imprescindibles para poder producir nuevas células.
Tu piel te pide especialmente:
Proteínas
Son el principal componente del colágeno y la elastina, que es lo que le da fuerza y elasticidad. Los alimentos de origen animal (carnes, pescados, huevos y lácteos), legumbres, cereales y frutos secos aportan proteínas.
Ácidos grasos esenciales (ácido linoleico y ácido linolénico)
Forman parte de la estructura de las membranas celulares y son fundamentales para el buen estado de la piel.
Cuando la dieta es pobre en grasas buenas (y suele ocurrir en dietas de adelgazamiento muy estrictas) la piel se reseca, hay tendencia a eccemas y las heridas cicatrizan con dificultad.
El pescado azul, los frutos secos y los aceites de semillas son buenas fuentes de ácidos grasos esenciales.
Antioxidantes
Neutralizan la acción de los radicales libres y retrasan el envejecimiento prematuro de la piel. Abundan en ajos, cebollas, cítricos, frutos secos, frutos del bosque, cruciferas…
Agua
Te hidrata y te ayuda a eliminar toxinas a través del sudor. Si no tomas la suficiente, la piel parece cansada y pueden aparecer dermatitis y erupciones.