¿Cómo se inicia el acné?

Las mismas células de la piel que forman las diferentes capas de ésta, envuelven los cientos de miles de folículos que existen dentro de la piel. Estos folículos y las glándulas sebáceas asociadas se concentran en mayor número en la cara y la espalda. También se encuentran en el pecho, los brazos y las nalgas, pero no con la misma densidad que en las otras zonas. Las células de la piel que envuelven los folículos siguen el mismo patrón que la piel circundante en lo que se refiere a la migración hacia la superficie y la muda a la largo del tiempo. Por diversos factores, algunos de los cuales aún no se comprenden totalmente, el acné se inicia cuando la glándula sebácea aumenta la secreción de sebo y las células de la piel que envuelven el folículo no descaman adecuadamente. Con el tiempo se acumulan y bloquean la abertura del folículo. Esto forma la lesión básica del acné, llamada microcomedón, que simplemente se trata de un folículo piloso aumentado y taponado.

Este taponamiento es el primer paso en la formación de cualquier tipo de lesión del acné. El tapón es tan pequeño que resulta invisible, por ello se llama microcomedón.
Lo que le ocurre a este microcomedón determina el tipo de acné que va a desarrollar.
El contenido del folículo puede verse afectado por diversos procesos, los cuales determinan la evolución del microcomedón y el tipo de acné que se formará a continuación.

Si el folículo obstruido o microcomedón permanece por debajo de la piel y continúa creciendo, se llama comedón cerrado, cuyo aspecto es como un abultamiento blanco. Por ello se le llama punto blanco. En los puntos blancos no existen bacterias activas. El contenido es simplemente las células de la piel acumuladas y el sebo que no pudieron alcanzar la superficie debido al bloqueo del folículo.

Con el tiempo, en cuestión de días, el bloqueo a veces alcanza la superficie de la piel y se abre. La lesión entonces se llama punto negro o espinilla, debido a su aspecto de color negro en la superficie de la piel. Esta decoloración negra no es debida a la suciedad, sino a un proceso llamado oxidación por el cual el aire, el sebo y las proteínas de la piel se interrelacionan y originan el cambio de color de los contenidos del folículo. Debido a que esta mezcla resulta mucho más espesa que los contenidos normales de la piel, se queda dentro del folículo y continúa bloqueando la abertura del mismo. Al igual que en los puntos blancos, en las espinillas no existen bacterias activas. Tanto los puntos blancos como las espinillas pueden permanecer en la piel bastante tiempo.

El mejor tratamiento para estas lesiones es el de una suave exfoliación y el uso de retinoides. La extracción quirúrgica puede resultar muy eficaz, sin embargo es importante recordar que las uñas no son instrumentos quirúrgicos y que pellizcarse las lesiones, aunque resulte tentador, puede empeorarlas y aumentar el riesgo de formación de cicatrices.evitar el acne