¿A qué edad aparece el acné en los adolescentes?

personas con acné
Las chicas normalmente comienzan a tener acné cuando se produce su “despertar hormonal” (aproximadamente entre los 11 y 13 años), que es el momento en el que comienzan a tener el periodo. Los chicos comienzan con el acné aproximadamente a los 12 años, con un margen que va desde los 9 a los 15. Como confirmarán las chicas, los chicos, por lo general, maduran más tarde que ellas.

En las fases iniciales del acné juvenil, las principales lesiones son las espinillas y los puntos blancos. Posteriormente, en la pubertad, existe una mayor incidencia de las lesiones inflamatorias. Las primeras lesiones aparecen normalmente alrededor del centro de la cara o en la frente. Los adolescentes normalmente son activos y tienen horarios escolares y actividades extraescolares muy apretados, además de una vida social cada vez más movida. Ser un adolescente es lo suficientemente duro como para añadir el factor de complicación que supone el acné.
Desafortunadamente, en la mente de muchos adolescentes un solo grano puede suponer la diferencia entre ser popular o quedar desterrado.

Esto significa que el tratamiento para los adolescentes debe ser simple, eficaz (idealmente) y debe llevarse bien para facilitar el cumplimiento del tratamiento. Los resultados deben ser relativamente rápidos para este grupo de edad, más que en otros, debido a que la autoestima a menudo depende del último grano que haya aparecido o desaparecido. Las combinaciones de terapia oral y tópica funcionan muy bien en estos jóvenes adultos. También es muy importante para padres y dermatólogos tener un diálogo fluido para favorecer un mejor conocimiento del estado de la piel del adolescente.

Algunos padres están más preocupados por el acné que sus propios hijos, mientras que otros creen que sus hijos magnifican la importancia del acné y piensan que el acné no debe tratarse ya que todo es simplemente un problema “estético”. Otros padres opinan que el acné es simplemente una fase de cambio relacionada con la edad que no necesita atención, debido a que sus hijos, al final, lo “superarán”. Después de todo, el acné es un estado pasajero de la piel, ¿no es cierto? Ahora ya sabe que esta afirmación es totalmente errónea. El acné puede ser una afección desfiguradora muy grave que los adolescentes pueden superar o no. Diversos tratamientos tratan de ayudar a controlarlo y evitar la formación de cicatrices y otros problemas y los médicos pueden conseguir que dialoguen padres y adolescentes para su mejor conocimiento.

Los adolescentes necesitan atención y consejos especiales para potenciar al máximo las ventajas del tratamiento. Debido a la condición de menores de los adolescentes, los padres también deben ser educados y concienciarse para tomar en serio el acné de sus hijos adolescentes.
Existen varios motivos por los que el acné en los adolescentes debe tomarse muy en serio, entre ellos: el estigma social del acné y el riesgo de formación de cicatrices, generalmente permanentes, son las dos razones más poderosas. La disponibilidad de tratamientos excelentes y fáciles de usar, seguros y eficaces hacen que el acné sea una “situación” relativamente más fácil de llevar para los adolescentes y ofrece un motivo convincente para no ignorar la cuestión.